Afina la técnica: Rockfishing y Light jigging

Como ya sabes el rockfishing y el light jigging son unas modalidades de pesca deportiva consistente en practicar la pesca con una técnica muy afinada. El reto es la captura de presas que se encuentran en zonas rocosas como acantilados y en desembocaduras. ¿Qué tipo de equipo y señuelos debes elegir? Te lo contamos. Sigue leyendo.

En Japón, por ejemplo, llevan mucho tiempo pescando al rockfishing, incentivados por la orografía de sus costas. España, con casi 8000 km de costa, no es menos; eso sí, en la Península se ha pescado demasiado “grueso” y estas prácticas tienen su base en que la técnica es muy fina.

En el rockfishing el equipo que se utiliza es ligero y necesitas señuelos más bien de menor tamaño. Esto se debe a que las presas que vamos a encontrar en este tipo de zonas son especies pequeñas, por debajo del medio kilo, no obstante, según el rincón que elijamos para practicar este tipo de pesca, podremos encontrarnos con especies de otros tamaños. Pero debemos utilizar carretes muy pequeños, cuyo peso sin línea esté entre los 180 y 250 gramos. El gran desafío en este sentido es conseguir una gran variedad de tipos de presa, mas que cantidad.

Presa Rockfishing Presa Rockfishing

La peculiaridad de esta práctica, y con lo que hay que estar muy atentos, es en no confundir el tamaño propio de una especie con presas a medio hacer. Es decir, no es lo mismo pescar un pez pequeño porque esas son sus dimensiones que hacer una captura sin respetar las tallas mínimas.

En cuanto al light jigging, es una técnica muy parecida que se basa en recogidas lentas. Se recoge al tiempo que movemos la caña, a medias vueltas o vueltas enteras y se le da un movimiento sutil y lento al señuelo.

Entre las ventajas de estos deportes se encuentra, por ejemplo, la evolución del amante de la pesca. Un aficionado a esta rama, debe ir mejorando su técnica de manera exponencial, por lo que tanto el rockfishing como el light jigging están considerados como una buena práctica en este sentido. El porqué de esta afirmación es muy sencilla, son técnicas divertidas dada la gran variedad de especies que vamos a intentar capturar y los señuelos que vamos a poder utilizar para la misma. ¡Ojo! No significa que sean prácticas sencilla, pues la sutil técnica del rockfishing como la del light jigging nos obliga a estar atentos, fijando la mirada en el fondo del agua.

Estos tipos de pesca deportiva requiere un equipo ultraligero que te ayudará a acabar la práctica con la satisfacción de haber “engañado” a algún ejemplar. Pero para disfrutar de verdad de este deporte, es imprescindible contar con un buen equipo y de calidad. Además si sabemos cómo cuidarlo, nos podrá durar varias temporadas.

Los equipos

El equipo del rockfishing consiste en cañas de carbono de hasta 10g aproximadamente, entre 1,95 y 2,25 metros con carretes de talla 1000 y 1500, equipados con líneas, de nylon, no superiores a 0,20mm con una resistencia de 5kg de media. El coste puede rondar los 80-120€. En cuanto a las punteras de las cañas para esta práctica, pueden ser de “pelo de ballena”, este nombre se le da a un tramo finísimo de carbono macizo injertado en el tubo o tubulares.

En light jigging, por su parte, necesitamos cañas con blanks finísimos y de no más de 150g. De longitud hasta 2m y, normalmente, de una pieza para aprovechar la palanca de un solo tramo. Este equipo te puede salir por unos 200€. En España se utilizan cañas convencionales (las que tienen las anillas hacia abajo) y el carrete de bobina fija de varios tamaños hasta 4500. En Japón, en cambio, usan cañas de baitcasting, con carretes de bobina giratoria de pequeño tamaño y muy ligeros; con recuperaciones de hasta 1,3 metros por vuelta. Los filamentos son muy finos, entre 0,08mm y 0,20mm para los menos experimentados. Esta finura nos permite controlar en todo momento el movimiento del señuelo. Los señuelos existen desde bucktails, cucharillas, micro grubs, micro jigs, gambas de vinilo o quisquilla. ¡Prueba y quédate con el que mejor te convenga!

Grubs Gamba vinilo

Dónde practicamos

La principal diferencia entre estas dos técnicas de las que estamos hablando hoy es el tamaño de las capturas y el lugar donde las vamos a encontrar. Una ventaja de la práctica de estas técnicas es que las especies que habitan en estas aguas suelen aparecer a cualquier hora del día, a pesar de ello, los momentos de más afluencia son, como siempre, la madrugada y el anochecer.

La zona donde podemos practicar la modalidad del rockfishing, como ya hemos señalado anteriormente, son fondos rocosos del litoral donde se confrontan los sistemas terrestre y marino. Estas zonas dan lugar a ecosistemas muy dinámicos, donde el ojo humano no nos puede fallar; pues hay que buscar entre las rocas, los recovecos y los escondites naturales del lugar. El light jigging, por su parte, se practica en fondos hasta los 40-50 metros desde cualquier embarcación.

Qué tipo de presas

Entre los ejemplares que podemos capturar en el rockfishing encontramos serranos, gobios, vacas, salpas, obladas, mojarrillas o cabrachos. En zonas de acantilado podremos ver jureles, dentones, serviolas y lubinas; objetivos también del light jigging.

Practica el #CatchAndRelease

Captura y suelta la presa. Una acción que conlleva apurar al máximo y tener mucho cuidado de no hacer sufrir al animal más de lo debido. Tratar a la captura con mimo para poder devolverlas vivas al agua.

 

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